Entradas

Ajena

El silencio se hizo carne en mi, mi llanto se volvió cenizas, mis recuerdos solo son un residuo de lo que fui. El miedo consume mi valor. La ira se desprendió de mi dejando en su lugar un hueco muerto y amargo. Mis raíces se pudren en un sin fin de malas decisiones. Mí espíritu cada vez se aleja más del plano terrenal, absorbiendo cada incandescencia que suele verse en este pozo. Ajena al entorno, a la vida,mi vida, ajena a mí.

Quebrado

Murió una parte de mi. Me desconozco en lo personal pero no en lo emocional. Soy un alma atrapada en un cuerpo tajado. Cada grito, lágrima y dolor evaporó mi esencia, apuñalo a mi ser hasta hacerlo sentir insignificante. Lágrimas siguen cayendo, este corazón se volvió hogar de otros  corazones rotos. Todo este dolor no deja de nublar. Quisiera ser y no puedo. Quisiera parar y no puedo. Cada aliento es un recuerdo de que estoy viva. Mi alma solo busca tranquilidad. Solo queda habitar este cuerpo vivo con un ser muerto que despierta cuando las pesadillas perturban.

Desconectada

Los recuerdos se hicieron cenizas, mis lágrimas no brotan, mi corazón esta latiendo aunque a veces lo siento muerto. El silencio me acompaña,  mis emociones están incendiadas. Me siento desconectada de mi, me siento abstraída, abrumada, silenciada, cansada. La luz se apagó, mi llama interna desaparecio , ya no puedo alumbrar el camino de la incertidumbre,  la oscuridad devorará mi alma, olvidándose de que un humano no puede vivir sin alma.

Ausencia

Despierto, vacia me siento en tu ausencia. Lágrimas brotan, la tristeza me asecha de lejos, observando como intento ocultar mí malestar. Pensamientos envolvientes atacan mí corazón. ¿Hiciste lo correcto? ¿No podíamos aguantar un poco más?  Me encuentro en el silencio y de lejos escucho una melodía y una voz conocida. Me derrumbo, se triza mí interior,  al escuchar esas melodias amorosas. El dolor se volvio constante y tu ausencia, tu ausencia tan desoladora, tu abandono tan cruel y repentino me hicieron sentir pequeña y confundida.

Muerte III

En mi instinto interno todo parece un cementerio errático. No llega la luz en esta fosa, no puedo respirar, cada salida al exterior destroza mí alma y fragmenta pedazos mios en mí cerebro perturbado y muerto. La música no llena de luz mi pecho como solía hacerlo, No me hace sentir viva, no me hace tener pulso. Me abraza mi tristeza, me abraza mi dolor, dejandole en claro al ego que quien manda internamente son las emociones y no su falsa autoestima y coraza. Siento pulsos de vida en mi, no se porqué.  Mi yo humano se esta matando así mismo, huyendo de la realidad que le genera taquicardia y horror.

cadáver

Cadáver soy. En el viento encontrarás mi dulce voz y los átomos guardaran sus pequeñas moléculas.