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corazón alquímico

Semilla interna que cae, pecho abierto, expuesto en máxima vulnerabilidad. Raíces yasen de mí cuerpo muerto y dan vida al abismo que me habita. Canal que fluye,  canal que no se cierra ni corrompe.  Soy marea violenta que avasalla toda tu oscuridad interna, soy río que transita emociones turbulentas sin pedir salvación. Soy el silencio que te arranca la piel y te carcome vivo.  Soy alquimica, prendo fuego almas que toco sin pedir permiso.  Soy oráculo,soy danza, soy marea que no se contiene

Alquimista terrenal

El estancamiento comenzo a fluir, la semilla se sembró en tierra fértil que a veces sigue dormida. Mi alma y alquimia trabaja con esa tierra, intentando despertarla con suavidad, amor, paciencia,algo que nunca hubo allí. Mi corazon está en silencio esperando la respuesta mientras mi cuerpo físico danza en este vaivén emocional intenso deseando desgarrarse la piel y sentir el dolor desde un lado más consciente eterno.

Almikas

Sacudidas almicas que carcomen pensamientos obsesivos. Internamente hay un torbellino emocional tan intenso que sacude toda estructura que arme dejándome en claro que el control es inexistente. Mi mente y espíritu vuelan cada vez más lejos del plano terrenal. Mis deseos nacen, nacen con fuerza y vitalidad alejando todo mal. Mi alma busca sanar y abrazar cada pedazo roto de mi misma. Busca resguardar mi corazón de todo mal palpitante. Insiste en que nazca la ternura y que se disipe el miedo a amar y ser amada. Busca ser mi refugio.

Memoria

El cambio avasalla toda mis ruinas. El miedo florece, perfora mi piel, nacen brotes de angustia palpitantes. Mi alma escapo luego de encontrar una herida putrefacta abierta. Abandono su cuerpo, abandono su voz y se libero de ataduras dolientes. El agua corre, corre como mis emociones cuando me ahogan. La autodestrucción ya no es un camino para nosotras.  El dolor ya no es un camino necesario. La vida sigue siendo igual de salvaje. La conciencia salvo mi cuerpo humano pero mi espíritu está enfurecido. Tiene hambre de conocimiento, justicia y amor. La magia me rodeo,  los espejos me rodearon, me obligaron a ver lo que soy sin disfraz, a tolerar eso que nunca supe apreciar. La soledad se volvió un lugar donde puedo arropar mi mente. El silencio se transformo en sabiduría y paciencia interna. Perdi mi voz, pero la humana florecio. Perdi todo lo que el miedo me quito. Perdi.

Ecos

Observo en el espejo los ecos que hay en mi mirada. Las noches se volvieron silenciosas y cautelosas.  Duermo abrazada a la nostalgia y el amor que tengo en mis manos. La energía densa pretende opacar mí alma,  mi alma juega y vuelve luz esa densidad apagando todo mal. Mi corazón late, late como mi deseo de expansión espiritual. Abro nuevos caminos internos para indagar la profundidad de mi subconsciente. Recorro cada rincón de mi sabiendo que puedo iluminar el lugar más oscuro y opaco de mi.

El río de la desesperación

Aquí yace un silencio que aplasta mi alma y la empuja a un abismo que me devora absorbiendo mi oscuridad. El dolor es un río que fluye sin cesar y yo, una niña que amo sin medir riesgos y vulnerabilidad. Mi corazón late, tiembla y arde. Busco respuestas en pequeñas cartas de cartón para arropar los demonios que dejaste pero solo encuentro más ecos, ausencias y silencios. Pero aún así, fluyo, me dejó llevar por el torrente de emociones que me inundan. Y en ese fluir, me pierdo en la oscuridad, atravesando el túnel del dolor y la desesperación. Prendo una vela y dejo que su llama ilumine mi interior porque la respuesta está en este lugar.