Silencio compulsivo
El vacío inundó mi alma, la dejó débil, involunta, desorientada.
Sostengo un rostro? O la nada misma me sostiene a mi en una casa llena de ecos que evocan recuerdos y palabras vacías?
Las palabras están atascadas y borradas de mi mente involuntariamente.
El abismo me observa esperando una respuesta y yo lo abrazo para que deje de llamarme.
Caigo rendida a la realidad que acuchilló mi garganta y visión.
El silencio se volvió aliado de mis pensamientos compulsivos volviéndome prisionera de mi misma.
La existencia pesa, el dolor pesa que ya no encuentro formas de sacarlo y respirar.
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