Snifan
En la extrañeza cotidiana abrazo a mi autenticidad.
Los gritos surgen desde lo más íntimo, mis emociones se vuelven desafiantes, catástroficas.
Me arrastran y me atraviesan los fantasmas burlones, me acosan, me hacen sentir pequeña, vulnerable.
Las palabras se volvieron vacías, los silencios se volvieron refugio pero también lejanía.
Los oráculos se volvieron mensajes rotos donde tengo que descifrar que me quieren decir.
Los reflejos se volvieron confusos, la niebla mental me abrazó para no dejarme ver con claridad.
Ojos me observan, me confunden, snifan mi esencia para absorberla.
La incertidumbre se volvió continua, el sueño se volvió latente y las ganas de seguir viva se disipan un poco más día a día.
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