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refugio

Los días se hacen largos, estoy encerrada en cuatro paredes que se tragan mí vida. Dos sombras me perturban y yo solo busco un refugio para poder vivir. Mí dolor se vistió de verano.

Tu nombre

Los domingos son esos días torturosos donde corres por mí mente constantemente. Los lunes vuelvo a sentirme bien y segura de haber tomado la decisión correcta de lejanía. Vuelvo a sentir tomado mí pecho y obnubilada por dicha distancia. Vuelvo a escuchar voces verborragicas que no dejan de afligir mí corazón. Cuento estás últimas semanas como un avancé y un dolor intenso que pensé que jamás iba a sentir. Vuelvo a sentirme dolida con la vida y con tus acciones tan precipitadas que me dejaron sin aliento. No puedo odiarte, ni olvidarte. No puedo siquiera dejar de amarte. Te robaste parte de mí esencia y coherencia. En estos momentos tengo al fantasma tuyo caminando al lado mío. Quiero soltarte, quiero descansar después de haber nadado en un sin fin de decepciones. Quiero seguir tranquila en mí caminó aunque tu ausencia me lleve a locura.

Llave interna

En esa mirada cálida pude resguardarme, tus brazos me protegen y tus palabras hacen revivir a mí corazón partido. Conocerte, fue el acto más valiente que pude hacer. Sentarme en esa mesa aquella tarde de invierno con los ojos nublados de llanto fue la primera muestra de confianza y complicidad que tuve con vos. Te deje entrar a lo más profundo de mí ser, fuiste la primera persona que me dio seguridad para darle mí llave interna y que indague en mí caos.

Te siento

Te siento en mis recuerdos, te siento indagando mí mente, te siento en un abrazo, te siento en mí pecho dormido, te siento en las ausencias que carcomen mí corazón, te siento en cada parte de mi cuerpo, te siento en mis escritos, te siento en cada rincón, sos el recuerdo que quiero olvidar y enterrar.

28 de enero

Rumbo hacia la libertad voy observando parte de mí pasado. El cielo está gris, el cigarro se consume en mis dedos. Camino en compañía de mí alma, charlo conmigo misma y pretendo disculparme. Cuántas dolencias me consumieron, me arrastraron a camas y personas vacías. ¿Cuántos tristes recuerdos tendré?

Rearmarse

La construcción de uno suele realizarse con partes rotas de uno mismo y elemtos nuevos que vamos encontrando en el camino. La vida me sigue demostrando que cada tanto me pierdo y caigo. Las personas que pasan por mí vida no dejan de ser reflejos de mí pasado. La música no deja de contarme mis estados de ánimo. La ansiedad no deja de contarme secretos extraños. Mí corazón no para de sentirse frustrado. ¿Nos vemos del otro lado?