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Mente sitiada

​ Mi alma mutó, pero mi pasado aún toca mi puerta. Las voces me mastican la mente, perturbada de emociones enterradas sin piedad. El pasado, tan doliente y amoroso, acaricia mi rostro y me mira a los ojos. Le devuelvo la mirada, paralizada de palabras. Quiero un alma perfecta. Quiero dejar de abrir puertas que corrompen mi psiquis. Quiero liberar este dolor que solo creció y me hizo perderme, sin ver con claridad hacia dónde ir. La desconexión de la realidad es tan engatusadora que a veces elijo quedarme acá paralizada, lejana de todo.

Siniestro

​ La melancolía quema mi corazón.  Voces me invaden, pretenden que me pierda en un laberinto siniestro lleno de almas en pena que buscan liberarse de la maldad carnal que han cometido. Señor, la vida pesa todos los días un poco más. ¿Cuánto más tendré que aguantar la introspección doliente que me susurra cada vez que estoy en peligro?  La vida sigue cual marejada violenta. Mientras me desconecto de la realidad, la marea me golpea sin parar. La luz se apagó, mi corazón se apagó hace mucho. Solo estoy esperando cerrar los ojos y sentir el sabor de la eternidad en el silencio.
​La neblina se esparció en mi corazón generando una confusión y dolor difícil de mutar. Las palabras salieron pero el dolor sigue latente como ese día donde mis ilusiones se hicieron trizas y aniquilaron mis deseos de esperanza y armonía.  Construí en ruinas, la explosión fue tan fatal que murieron las memorias de quién fui. Hoy la vista me duele de ver todo tan gris a pesar de tener una copa llena de magia que espera ser absorbida. Yo solo puedo observarla y preguntarme que tanto poder puedo manejar. Mi corazón late tan fuerte que no puedo evitar escuchar su llamado, pero la neblina inundó los caminos y la brújula se rompió para volver. Sentir solo me hizo estar mas despierta y lúcida. Estar en ese estado me lleva a aislarme y abrazar el vació que habita en mi.  La lejanía me deja neutra, espectadora del afuera y mi alrededor. Mi boca está sellada por recuerdos y palabras que prometí mandar al cementerio interno. Pero se pudren conmigo, en mi pecho.  

La fuerza

​El vértigo visita mi mente, la invade, la vuelve violenta, rígida, silenciosa. Expulse mi corazón por la boca, la noche está llena de estruendos y luces que solo me confunden y asustan. Tus labios tocaron los míos pero no sacaron esa sensación de vacío. Mis ojos huecos, muertos, esclavos de ver la verdad y huir. Las noches aúllan penas y sangre. Mi silencio se volvió introspectivo, me aleja de la realidad. Las líneas son muchas, el dolor es sofocante, las ganas de morir siguen creciendo. Soy ausencia, soy cadaver, soy alma atrapada en humanidad doliente.  Soy una velborragia de emociones no resueltas y duelos muertos nostálgicos.

Silencio compulsivo

​El vacío inundó mi alma, la dejó débil, involunta, desorientada. Sostengo un rostro? O la nada misma me sostiene a mi en una casa llena de ecos que evocan recuerdos y palabras vacías? Las palabras están atascadas y borradas de mi mente involuntariamente. El abismo me observa esperando una respuesta y yo lo abrazo para que deje de llamarme.   Caigo rendida a la realidad que acuchilló mi garganta y visión.  El silencio se volvió aliado de mis pensamientos compulsivos volviéndome prisionera de mi misma.  La existencia pesa, el dolor pesa que ya no encuentro formas de sacarlo y respirar.

Snifan

​ En la extrañeza cotidiana abrazo a mi autenticidad.  Los gritos surgen desde lo más íntimo, mis emociones se vuelven desafiantes, catástroficas. Me arrastran y me atraviesan los fantasmas burlones, me acosan, me hacen sentir pequeña, vulnerable. Las palabras se volvieron vacías, los silencios se volvieron refugio pero también lejanía. Los oráculos se volvieron mensajes rotos donde tengo que descifrar que me quieren decir.  Los reflejos se volvieron confusos, la niebla mental me abrazó para no dejarme ver con claridad.  Ojos me observan, me confunden, snifan mi esencia para absorberla. La incertidumbre se volvió continua, el sueño se volvió latente y las ganas de seguir viva se disipan un poco más día a día.

Bolsón

En los senderos llenos de vitalidad me pierdo hundiéndome en soledad y en el abismo. Me abraza la brisa fresca y renovadora, mi alma corre con tanta libertad intentando elevarse y limpiarse. Las noches se volvieron tranquilas, a veces con pensamientos abusivos, pero siempre se disipan del caos mental. Deje de pagar con lágrimas mi recorrido terrenal. Flores y plantas salieron de mi pecho, mariposas de mi boca dejándome inundada en vacío y llanto. Mi reflejo me inundo, mis ojos aprendieron a brillar y a veces a callar. Aprendí, desaprendí, me solté y me liberé de cualquier barrera impuesta.

Transmutar

Dolor sofocante al transmutar la piel; sangre derramada, cansancio exhausto que solo drena la vitalidad latente. Velos que comienzan a caer, frío que envuelve mi cuerpo muerto, espíritu quebrado, doliente, roto. Corazón afligido, lágrimas que caen sin parar, alma inocente que no aguanta más ser corrompida y alejada de lo que verdaderamente quiere ser. Desolada, ausente, equilibrio roto, caminos difusos, silencio que brota desde la profundidad de mi centro. Olas que me arrastran y me alejan del plano terrenal, me sumergen en las profundidades de mi misma sin permitirme escapar. Siento cómo han apuñalado mi pecho, mi espalda, veo las cicatrices que no puedo borrar y como eso me llena de rabia, dolor, odio. ¿Como transmutar todo esto si cada vez cuesta más respirar, vivir, amar? El último aliento está costando mucho y yo solo quiero descansar.

Fragmentos Del Alma

El pasado late y humilla mis emociones sin procesar. El caos me lleva al abismo, obligándome a saltar sin pensar, cayendo en nebulosas hostiles y oscuras. Me hundo en el deseo de ser elegida, íntima, cuerda. Mi piel tiene cicatrices complejas que aterran a la niña que alguna vez fui. El amor corre salvajemente por todo mi espíritu y cuerpo humano. Absorta estoy del afuera intentando descifrar dónde está mi fractura almica.

Atardeceres en el living

Los estímulos perturbaban mi mente, y los silencios se hacían ensordecedores, difíciles de esquivar. La nostalgia abandonó mi cuerpo, y el recuerdo de mí misma se desvaneció, dejando un mar abierto de posibilidades donde puedo ahondar en las profundidades álmicas. No hay rencor ni dolor que expresar; hoy sé partir en silencio, guardando palabras que ya no me apuñalan. Contemplo los atardeceres pintando el living de casa con rojos que arden y naranjas que se deshacen. Hoy habito los lugares con el corazón, y encuentro almas rotas que buscan sanar desde el amor. La soledad me abrazó, yo la abracé, y el tiempo se desvaneció.

Caminos

Quema el recuerdo, la nostalgia, las palabras no dichas. Quema el eco de lo que ya no es. Por la noche todo se vuelve más íntimo, más ahogador y latente. Parte de mi se fue, se alejo,mutó. No tuve remordimiento en soltar y dejar atrás tanta vulnerabilidad, inmensidad y dolor. La mente no calla, juzga este sentimiento en vez de permitir sentirlo. Lejana quiero estar de este plano, de este caos que no me permite respirar. Ya no encuentro el camino, solo sigo sin certeza alguna.

Ermitaño.

Quisiera derramar lágrimas, pero hay sequía interna. El pulso no está, el corazón desapareció, y quedó un cadáver sin alma que solo finge vivir. Tu alma apagada no mostró un gramo de piedad, quisiste devorar algo que no podés tragar ni masticar. Quisiste vaciar un alma particular, y volviste a las montañas, solo, sin nada en las manos, con un vacío que no soportás, que te consume en el silencio y te persigue en las noches.

Sencillamente

Crisis internas que terminan en lágrimas envueltas de incertidumbre. Palabras filosas desgarran mi piel, pero me mantengo objetiva y serena. Silencio reparador que calla a la mente tan abusadora. Corazón firme, deseo extasiado y aislado.  La tormenta interna susurra en mis venas, lágrimas que se deslizan como secretos no contados. Las palabras, cuchillos disfrazados desgarran mi ser, pero mi alma permanece intacta. En el silencio encuentro mi refugio, un espacio donde mi mente se aquieta. La serenidad se convierte en mi escudo, protegiéndome de la tormenta emocional que me rodea.  Mi corazón late con fuerza, pero mi deseo se esconde en la sombra.

En blanco

Perturban los pensamientos, me llevan muy hacia dentro. Son puñales, son lágrimas silenciosas y lejanías que carcomen mi alma. El frío recorre mi cuerpo y quema un poco mi cara. La mirada brillosa pero rota. Quisiera hablar pero siento que me clavan una daga filosa en mi espalda que hace que me vuelva más silenciosa. Mariposas muertas en mi garganta yasen,heridas putrefactas siguen ahí, sin poder sanar por cobardía y miedo. La experiencia humana es agotadora y ya no la soporto.

Ecos de lo gélido

Tu alma brilla en silencio y soledad, me han contado tantas falacias, omitirlas será. La sociedad corrompe cualquier alma distinta, corrompe corazones que sienten con euforia e intensidad. No hay arrepentimiento,mis manos valen más que apellido. Los lamentos se volvieron ecos escasos de sentido. Carne y agua somos, de la tierra venimos, de nuestras madres, a ella volveremos.                 Corazón errático y el Ermitaño                      

corazón alquímico

Semilla interna que cae, pecho abierto, expuesto en máxima vulnerabilidad. Raíces yasen de mí cuerpo muerto y dan vida al abismo que me habita. Canal que fluye,  canal que no se cierra ni corrompe.  Soy marea violenta que avasalla toda tu oscuridad interna, soy río que transita emociones turbulentas sin pedir salvación. Soy el silencio que te arranca la piel y te carcome vivo.  Soy alquimica, prendo fuego almas que toco sin pedir permiso.  Soy oráculo,soy danza, soy marea que no se contiene

Alquimista terrenal

El estancamiento comenzo a fluir, la semilla se sembró en tierra fértil que a veces sigue dormida. Mi alma y alquimia trabaja con esa tierra, intentando despertarla con suavidad, amor, paciencia,algo que nunca hubo allí. Mi corazon está en silencio esperando la respuesta mientras mi cuerpo físico danza en este vaivén emocional intenso deseando desgarrarse la piel y sentir el dolor desde un lado más consciente eterno.

Almikas

Sacudidas almicas que carcomen pensamientos obsesivos. Internamente hay un torbellino emocional tan intenso que sacude toda estructura que arme dejándome en claro que el control es inexistente. Mi mente y espíritu vuelan cada vez más lejos del plano terrenal. Mis deseos nacen, nacen con fuerza y vitalidad alejando todo mal. Mi alma busca sanar y abrazar cada pedazo roto de mi misma. Busca resguardar mi corazón de todo mal palpitante. Insiste en que nazca la ternura y que se disipe el miedo a amar y ser amada. Busca ser mi refugio.

Memoria

El cambio avasalla toda mis ruinas. El miedo florece, perfora mi piel, nacen brotes de angustia palpitantes. Mi alma escapo luego de encontrar una herida putrefacta abierta. Abandono su cuerpo, abandono su voz y se libero de ataduras dolientes. El agua corre, corre como mis emociones cuando me ahogan. La autodestrucción ya no es un camino para nosotras.  El dolor ya no es un camino necesario. La vida sigue siendo igual de salvaje. La conciencia salvo mi cuerpo humano pero mi espíritu está enfurecido. Tiene hambre de conocimiento, justicia y amor. La magia me rodeo,  los espejos me rodearon, me obligaron a ver lo que soy sin disfraz, a tolerar eso que nunca supe apreciar. La soledad se volvió un lugar donde puedo arropar mi mente. El silencio se transformo en sabiduría y paciencia interna. Perdi mi voz, pero la humana florecio. Perdi todo lo que el miedo me quito. Perdi.

Ecos

Observo en el espejo los ecos que hay en mi mirada. Las noches se volvieron silenciosas y cautelosas.  Duermo abrazada a la nostalgia y el amor que tengo en mis manos. La energía densa pretende opacar mí alma,  mi alma juega y vuelve luz esa densidad apagando todo mal. Mi corazón late, late como mi deseo de expansión espiritual. Abro nuevos caminos internos para indagar la profundidad de mi subconsciente. Recorro cada rincón de mi sabiendo que puedo iluminar el lugar más oscuro y opaco de mi.